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CASTILLO DE SANTA CATALINA

Se ubica en uno de los extremos de la Playa de la Caleta, en el lado más septentrional, siendo una fortificación militar mandada a construir tras el asalto anglo-holandés de 1596, por el Rey Felipe II, con el fin de fortalecer las defensas de la ciudad (siendo hasta la fecha prácticamente inexistentes).

Su construcción comenzó en abril de 1598, siguiendo el proyecto de Cristóbal de Rojas, siendo finalizado en septiembre del año 1621. Se encuentra sobre una escollera, avanzada en el mar. Tiene planta pentagonal, con forma de estrella. Contiene dos semi-baluartes, un foso y dos puentes, uno fijo y otro levadizo. Su interior consta patios, pabellones, aljibes y polvorines que eran empleados como dependencias de los soldados y almacén para el armamento y la pólvora.

El recinto alberga una sacristía y una Capilla dedicada a Santa Catalina de Alejandría y a la Purísima Concepción construida en 1693, bajo el reinado de Carlos III.

En 1769 Carlos III convertiría la fortaleza en prisión militar para personas de condición superior o “mayor carácter”. Entre sus reos estuvieron liberales independentistas americanos, como es el caso del el caudillo de la Independencia de México Mariano Abasolo. Albergando también a algunos implicados en el golpe de Estado del 23-F.

Actualmente se emplea, como sala de exposiciones y conciertos,  siendo además una de las sedes del Festival de Cine Alcances que se celebra cada año en la capital.

CURIOSIDADES

La fortaleza al ser convertida en prisión militar era un destino poco deseado para los presos ya que la humedad del recinto y su exposición a las inclemencias del tiempo, hacía que las condiciones de vida fuesen aún más duras.

Es la construcción militar más antigua de la ciudad. Mandada construir contra la voluntad del pueblo.

El momento ideal para su visita, es en las puestas de sol.

CASTILLO DE SAN SEBASTIAN

El Castillo de San Sebastián, se encuentra situado en el casco antiguo de la ciudad, en uno de los extremos de la playa de La Caleta. Ubicado sobre una pequeña isla, que hacia las funciones de defensa de lado norte de la ciudad.

El origen de su nombre se remonta a mediados del siglo XV, cuando en 1457 los tripulantes de un navío veneciano que se refugiaban en la isla a causa de una epidemia de peste. Reconstruyeron la torre-atalaya de origen musulmán, que años antes había servido de defensa a la urbe; y levantaron una ermita bajo la advocación de San Sebastián.

La ermita fue saqueada en el asedio inglés a la ciudad en 1596, pasando a tener un uso militar, con la reconstrucción de la torre en 1613. Empleándose como castillo-baluarte, dotado de cañones y artillería pesada, además de servir de faro para los navegantes.

Posteriormente el castillo fue reforzado con baterías acasamatadas. Siendo uno de los puntos estratégicos más importante de la defensa del lado norte de la ciudad. A mediados del siglo XIX se construyó el malecón que conectaba la fortaleza con la ciudad, (aunque al principio había que esperar a la bajamar para poder acceder al recinto).

En cuanto a la estructura del castillo, consta de dos espacios que se asientan en cada una de las dos isletas de que se compone el espacio:
· En el primero de los espacios se ubica el castillo de planta irregular, con nueve lados, parapetados con cañoneras, dos fosos de agua y dotado de dos puente levadizos (Uno daba a la Plaza de Armas, y otro que unía la fortaleza con el resto de la isla (donde estaba la ermita y el faro).
· En el segundo de los espacios conocido como Avanzada de Santa Isabel, también parapetada, se encuentra el faro y los restos de la ermita.


CURIOSIDADES 


En la isla sobre la que se asienta el castillo, se dice estaba ubicado el Templo de Kronos.

NO HAY QUE PERDERSE...

· El faro, construido en el año 1908. Una estructura metálica de más de 40 metros de altura sobre el nivel del mar y que es divisado desde  muchos puntos de la ciudad.

· El malecón que une la Puerta de la Caleta con el Castillo. Especialmente en las puestas de sol y los días de temporal, donde las olas parecen tragárselo.

PALACIO DE ADUANA (DIPUTACIÓN DE CÁDIZ)

Edificio de estilo neoclásico construido y dirigido por el ingeniero militar Juan Caballero en 1764, finalizando sus obras en 1770. De planta rectangular, construido con piedra ostionera. El palacio se encuentra organizado en torno a dos patios interiores porticados ( de planta cuadrangular).

Originariamente su uso fue de Aduana en época de Carlos II “El Hechizado”.  Posteriormente en  fue elegido como Palacio de la Regencia durante la ocupación y asedio de las tropas napoleónicas y residencia de Fernando VII, durante el primer cuarto del siglo XIX.

En 1868 pasó a ser la residencia de la reina Isabel II, en su visita a la ciudad, época en la que se llevaron a cabo numerosas reformas, cerrándose uno de los tres patios originarios para construir el Salón Regio, de estilo isabelino, mezclando elementos decorativos clásicos, renacentistas y manieristas. El proyecto se realizó bajo la dirección del arquitecto Juan de la Vega, con esculturas de Juan Rosado y pinturas de Juan Bautista Vivaldi.

Además de Aduana, albergó Gobernación Civil y fue sede de la Admón. de Hacienda, entre otras ocupaciones, hasta ser designada como Diputación Provincial.

ANÉCDOTAS

El Rey Fernando VII  volaba cometas desde su azoteas, con el fin de comunicarse con la guarnición de la que estaba al mando el Duque de Angulema, que se encontraba apostada al otro lado de la Bahía de Cádiz.

Destaca la fachada oeste que presenta un pequeño balcón, acometido en la reforma de 1862, para que la Reina Isabel II presenciase los desfiles que se celebraron en su honor.

Delante del palacio, se realizó la primera lectura del texto constitucional de 1812.

NO HAY QUE PERDERSE

El interior del palacio, especialmente los dos patios y el Salón Regio, así como la decoración del palacio y la decoración y pinturas de los techos.

La simetría y horizontalidad de la fachada exterior.



LA BELLA ESCONDIDA

Las torres miradores son una de las peculiaridades que hacen a la ciudad de Cádiz única. De entre todas las torres destaca una por la belleza y la leyenda que alberga. “La Bella Escondida”.

Esta torre se ubica en el número 13 de la Calle José del Toro, coronando una finca que data de 1730, atribuida una familia de comerciantes de la burguesía  gaditana. Fue apodada por el gaditano Bartolomé Llompart, quien por su belleza y porque no es posible divisarse desde la calle, la bautizó como La Bella Escondida.

Es la única torre de la ciudad de planta octogonal, de estilo barroco tanto en su estructura como en la decoración, compuesta de columnas y pilastras en mármoles rojizos, blancos y verdes.

Su origen sigue siendo una incógnita:
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Cuenta la leyenda que esta torre fue mandada levantar por un padre, cuya hija se encontraba en clausura en un convento cercano. De tal modo que al ver desde el convento la robustez y la belleza de la torre, diesen fuerzas a la hija para mantener sus votos de pobreza, castidad y obediencia, durante la clausura.


CASA DE LAS CUATRO TORRES

La Casa de las Cuatro Torres se encuentra ubicada en la manzana formada por la Plaza de Argüelles, Plazuela de las Cuatro Torres, Calle Manuel Rancés y Calle Obispo Pérez González. Es un conjunto formado por cuatro casas iguales y simétricas. 

Se erigieron entre 1737 y 1745 por del comerciante sirio Juan Clat “Fragela”, el que renunció a parte del solar en el que se levantaron las casas para así dejar un espacio abierto que permitiese apreciar las torres con mayor claridad. 

Las casas son de estilo barroco, de planta rectangular, organizadas en torno a un pario central. Poseen fachadas idénticas en cada uno de los lados. Tiene la peculiaridad que posee una torre en cada una de las cuatro esquinas de la casa. Las torres miradores se levantaban con una doble función, por un lado servía de lugar de recreo y por otro era empleado por los comerciantes de la ciudad para controlar la llegada de sus barcos de ultramar y de los barcos de otros competidores. Cada torre tenía su bandera la cual era identificada por los barcos desde el mar. 

Cada una de las cuatro torres es de tipo garita, sirviendo como salida a la escalera de caracol que conectaba con el piso inferior que poseía un sillín, desde donde el vigía a través de unos pequeños orificios introducía el telescopio. Las torres están decoradas en pintura de almagra roja, el último piso, las torres y los pináculos de la azotea, añade al efecto ornamental remates cerámicos de los que quedan algunos restos.

NO HAY QUE PERDERSE...

· Representa el mejor barroco del siglo XVIII de la ciudad. Llamando la atención del famoso pintor Eugene Delacroix

· Las torres desde la Plaza Argüelles y desde la Plaza de España.

ORIGEN DE LA TORTILLA FRANCESA

Para Conocer los orígenes de esta típica comida, nos tenemos remontar a 1810 durante el asedio francés a la Ciudad de Cádiz y a la Isla de León. Debido al cerco de las tropas napoleónica comenzó a haber escasez de alimentos.

Agudizando el hambre el ingenio, y ante la carencia de patatas los habitantes de la ciudad decidieron no privarse de la típica tortilla (que era elaborada con patatas), elaborándola con huevos y cebolla, aunque sin patatas. Pasando a conocerse como "la tortilla de cuando los franceses", y a lo largo de los años simplificándose a “tortilla francesa”, como es conocida hoy día.

PIRIÑACA

La piriñaca es un plato típico de la gastronomía andaluza y gaditana, su denominación varía a lo largo de la geografía andaluza, siendo conocida como Pipirrana en Granada, Picadillo en Sevilla, Almorraque en Huelva o Cascaflote en Jaén.

Consiste en una ensalada elaborada a base de: Tomate, Pimiento rojo y verde, cebolla, aceite de oliva, vinagre y sal. A veces se le añade huevo cocido e incluso algún tipo de pescado de carne prieta e incluso embutidos.

Elaboración: Una vez lavados quitado la pulpa de los tomates y pimientos, estos son cortados en taquitos pequeños, luego se pica la cebolla. Se mezcla todo y se aliña al gusto con aceite de oliva, vinagre y sal. Y listo para disfrutar.